SERGIO MASSA EL MAL NECESARIO.
La disyuntiva de continuar con un gobierno del campo popular debilitado o reacomodarlo mediante la gestión de alguien ligado al establishment.
La realidad forzó la contradicción
política y el presidente de la nación, Alberto Fernández, no supo o no quiso
cambiar las fichas a tiempo y provocó que se caigan solas. Gustavo Beliz, ex Secretario
de Asuntos Estratégicos, fue uno del entorno presidencial en renunciar estos días
¿A qué renuncio? ¿Qué hacía? ¿Pedir romper con el kirchnerismo? Esta última
semana fuimos testigos, por Twitter, de cómo entraban y salían ministros en el
gabinete nacional. La problemática de la comunicación y la desprolijidad ya son
costumbre en el gobierno. Hoy las cadenas nacionales al parecer no son
necesarias ni para dar anuncios estructurales, todo se hace a cuenta gotas y
por redes sociales como una manera de no exponerse. Pareciera que le temen a la
tapa de Clarín. Lo único que hicieron en comunicación fueron anuncios de
anuncios y pedidos de no especulaciones. Los mensajes un tanto confusos no generan
expectativas positivas en el asalariado que no llega a fin de mes. A partir de
mañana lunes se empezarán a oficializar los cambios en las carteras.
La debacle financiera que avizoraba
un apocalipsis económico en la Argentina comenzó a estabilizarse, mal o bien,
luego de conocerse la llegada de Sergio Massa al poder ejecutivo. Entonces ¿porque
el dólar subió y bajo casi $50 en menos de 12 hs? ¿Quién explica esto? ¿Es más político
que económico? Desde el gobierno ¿Qué medidas económicas se tomaron entre los $350
y los $299? Este sube y baja no fue por la oferta y la demanda lo generó el
precio político. En tanto, el plan que prepara el ex presidente de la Cámara de
Diputados ¿a quienes beneficiará? ¿Al mercado o a la clase trabajadora?
La unidad de la política es clave
pero siempre en torno a una política. No es solo la unión de la política para
gestionar, precisamente es unir el criterio político, son las decisiones las que
terminan uniendo a los funcionarios. Lo que faltó desde el comienzo comprender es
que tenían que pasarse de una unidad electoral a una política. Alberto Fernández
comete el error de no sentarse a conversar con todos los espacios. Se creyó que
lo habían votado a él y se votó un frente que represente a los trabajadores.
Hay personas que jamás votarían a Cristina Kirchner pero Massa convenció que había
que hacerlo. Como también gente que nunca elegiría a Massa y Alberto. Pero Fernández
asumió y se rodeó de Cafiero, Beliz, Kulfas, Guzmán, El Evita. Todos con el propósito
de crear “el Albertismo” y desligarse del kirchnerismo. Un capricho que los
llevo a su propia caída. Esta actualidad no cayó del cielo como un meteorito. Llegamos
a Massa por consecuencia de todo lo que no se hizo bien. Un gobierno que titubeó,
porque cuando Cristina habló de los funcionarios que no funcionan, no la
escucharon, al advertir de los futuros problemas con los acuerdos con el FMI miraron
para otro lado. CFK encarnó con las renuncias de los funcionarios K y los
susurradores del presidente “picaron” pidiéndole que rompa ¿Y qué pasó?
terminaron yéndose todos ellos. Esto es lo que hacían Beliz, Kulfas y Guzmán, enroscar
a AF para terminar con la Vicepresidenta pero eligieron mal a la enemiga política
porque cuando fueron a buscar la soda cristina ya se había tomado el vino.
Hay que tomar decisiones, tocar intereses pero a la vez tener presente que del otro lado los salarios no alcanzan, suben los precios por cuestiones ideológicas. El poder real, el empresariado, generó una corrida que disparó el dólar, provocando el aumento del precio de los alimentos, la moneda extranjera bajó, ahora bien, estos empresarios ¿van a retrotraer los precios? Se necesita un Estado fuerte y se carece de este porque el entorno presidencial estaba atado a los pedidos del sector financiero desoyendo a su electorado. No se tomaban decisiones para cambiar la realidad, entretanto la presidenta de la Cámara de Senadores de La Nación exhortaba de un crecimiento que venía pero aclaraba que no se lo tenían que quedar 4 o 5 y fue lo que pasó, se lo quedaron. El kirchnerismo planteó la discucion política y en lugar de escucharlas como un frente que son solo se quedaron en su núcleo. Para la órbita del presidente no había oposición, su discucion no eran los problemas sociales era el kirchnerismo, lejos le quedó el planteo del Gral. Perón: " no hay que mirar al costado para ver lo que hace el compañero, hay que mirar al frente, para ver lo que hace el enemigo". Quizás no son peronistas, aunque Fernández dice lo contrario. Dos años y medio de gobierno perdidos por la debilidad política reflejada en el crecimiento de la oposición y el descontento en los votantes.
A todo esto los sectores de poder se aprovecharon de la
flojera del gobierno. A falta de autoridad se necesitaba fortalecer al Frente
de Todos y esto se logra con políticas. Un espacio que es formado por el
kirchnerismo, el massismo, los sectores de Alberto y gobernadores, siendo este
el líder, decidió no conducirlo de forma general y quedarse en su “universo”.
Ahora llega Massa “el mal necesario” que le da volumen, unidad y jerarquía al
gobierno. Tampoco olvidarnos que es parte fundamental de este armado político
desde aquél "Tomemos un café y terminemos con esto". Es lo que le da
derecho a ocupar el lugar que tiene hoy. Massa es consecuencia de la
mediocridad con la que se gobernó y que lo deja a la cabeza de un gobierno
caracterizado por encontrase en el campo nacional y popular algo que no es
buena noticia. El tigrense es el establishment, la contradicción constante,
incorporó en gran parte de su carrera política el relato anti K. Los argumentos
políticos quedan obsoletos porque la realidad devora los principios. Hay dos
caminos: Negar al actual superministro y quedarse con un gobierno débil o
tomarlo como un impulso de relanzamiento del mando y posponer la discucion ideológica.

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